jueves, 7 de mayo de 2009

ECONOMIA






La base económica de Egipto fue la agricultura, que dependía estrechamente del Nilo. Para lograr que los efectos de la inundación fueran favorables, se la debió encauzar y dirigir. Para ello, se llevó a cabo una importante labor de obras públicas hidráulicas. Se levantaron diques, se construyeron canales y acequias.
En el sistema de cultivo, se alternó el cereal con las leguminosas y se llegó a recoger dos cosechas anuales. El arado tirado por bueyes, la hoz y el trillo fueron útiles normales en la labor del campesino.
El egipcio se veía obligado a entregar la mayor parte de su cosecha como tributo al faraón. Muchos trabajaban tierras que no eran suyas, sino que pertenecían a los templos, eran del faraón o de los altos dignatarios.
En las ciudades existían talleres de cerámica, tejidos y de papiro. En los intercambios entre las distintas zonas del país, el Nilo era el camino más cómodo y seguro.
En el rubro industrial merecen destacarse la construcción de barcos, la explotación de las canteras y la fabricación de textiles, cerámica y vidrio.
Como medio de intercambio circulaban anillos de cobre y de oro de un peso determinado. Sin embargo, este sistema lo utilizaban sólo ciertos estratos y la mayor parte del pueblo realizaba sus operaciones mercantiles por la vía del trueque.

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